Indicaciones de la mastectomía endoscópica

Dra. Arantxa Moreno

Número de Colegiado: 28/45794
Jefa de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo, Jefa de Unidad de patología mamaria en AGE (Agrupación Ginecológica Española) y Profesora de la Universidad Europea de Madrid.

Las indicaciones de la mastectomía endoscópica deben establecerse de forma individualizada. Aunque esta técnica permite realizar la intervención mediante una incisión más discreta y preservar en muchos casos la piel de la mama y el complejo areola-pezón, no todas las pacientes ni todos los tumores presentan las condiciones adecuadas para utilizarla.

La primera cuestión que debe valorarse no es únicamente si la cirugía puede realizarse por vía endoscópica, sino si la paciente necesita una mastectomía y si, desde el punto de vista oncológico, resulta posible conservar el pezón y la areola. Después se analizan la localización y el tamaño de la lesión, la forma y el volumen de la mama, la necesidad de estudiar los ganglios y las posibilidades de reconstrucción.

Por tanto, hablar de candidatas a una mastectomía endoscópica implica combinar criterios oncológicos, anatómicos y reconstructivos. La decisión final debe tomarse después de estudiar las características concretas de la paciente y de la enfermedad.

Qué se conserva en una mastectomía endoscópica

En una mastectomía se retira el tejido mamario que debe extirparse como parte del tratamiento o de la prevención del cáncer de mama. Cuando se emplea una técnica endoscópica con preservación del complejo areola-pezón, se intenta conservar la piel de la mama, la areola y el pezón.

La intervención se realiza a través de una incisión situada habitualmente en una zona menos visible que en una mastectomía convencional. Mediante instrumental endoscópico se separa y se retira el tejido mamario, manteniendo la envoltura cutánea para facilitar la reconstrucción inmediata.

Preservar el complejo areola-pezón no significa conservar el tejido mamario situado por debajo. Durante la cirugía debe retirarse el tejido necesario y valorar cuidadosamente la zona próxima al pezón para mantener la seguridad oncológica.

La posibilidad de conservar estas estructuras depende fundamentalmente de que no exista una sospecha de afectación tumoral en ellas. Si el tumor se encuentra demasiado cerca del pezón o existen datos que sugieren que esa zona podría estar comprometida, puede ser necesario elegir otro tipo de mastectomía.

Para conocer cómo se realiza la técnica y cuáles son sus principales diferencias respecto a una intervención tradicional, puedes consultar Mastectomía endoscópica. Qué es y en qué se diferencia de una mastectomía tradicional.

En qué casos puede plantearse una mastectomía

La mastectomía puede estar indicada cuando, por las características o la extensión de la enfermedad, no resulta posible conservar una parte suficiente de la mama mediante una cirugía más limitada. También puede valorarse en determinadas pacientes con un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama.

La necesidad de realizar una mastectomía no implica automáticamente que pueda hacerse por vía endoscópica. Primero debe confirmarse que la extirpación completa de la mama es la opción adecuada y, después, estudiar si la preservación de la piel y del complejo areola-pezón es segura y técnicamente viable.

La valoración suele incluir las pruebas de imagen, el tipo de lesión, su tamaño, su localización, la relación con el pezón y la piel, el volumen de la mama y las preferencias de la paciente. También se tiene en cuenta el tipo de reconstrucción previsto.

Tumores multicéntricos de la mama

Una de las situaciones en las que puede ser necesario retirar toda la mama es la presencia de tumores multicéntricos. Se utiliza este término cuando existen varios focos tumorales situados en diferentes zonas de la mama.

En estos casos, extirpar únicamente una parte del tejido puede no permitir eliminar adecuadamente todas las lesiones o conseguir un resultado satisfactorio. Por ello, puede plantearse una mastectomía.

Si los distintos focos son pequeños, no están próximos al complejo areola-pezón y no existen otros factores que desaconsejen su conservación, la mastectomía endoscópica puede ser una de las opciones que se estudien.

La decisión no depende solo del número de tumores. También es necesario conocer su distribución, su distancia respecto a la areola y el pezón y las características biológicas de la enfermedad.

Lesiones premalignas extensas

La técnica también puede valorarse ante determinadas lesiones premalignas extensas de la mama que, por su distribución o tamaño, obliguen a realizar una mastectomía.

Una lesión premaligna no es necesariamente un cáncer invasivo, pero puede presentar una extensión que dificulte su tratamiento mediante una resección limitada. En estas situaciones, retirar el tejido mamario puede ser la opción más adecuada para conseguir un tratamiento completo.

Si la lesión no afecta al complejo areola-pezón y se cumplen las condiciones anatómicas necesarias, puede estudiarse una mastectomía con preservación del pezón realizada por vía endoscópica.

Cada caso debe analizarse de forma individual. El tipo de lesión, su distribución en las pruebas de imagen y el resultado de las biopsias ayudan a decidir la extensión de la cirugía.

Importancia de la distancia entre el tumor y el pezón

Uno de los criterios más importantes es la relación entre el tumor y el complejo areola-pezón. Como esta técnica busca conservarlo, debe existir una distancia adecuada y no debe haber signos que hagan sospechar que la lesión lo afecta.

No se utiliza una única distancia válida para todas las pacientes. La valoración se realiza combinando las pruebas de imagen, la exploración, las características del tumor y, cuando corresponde, el estudio del tejido situado detrás del pezón.

Si la lesión está muy próxima, si existen cambios visibles en el pezón o la areola o si las pruebas sugieren afectación de esa zona, preservar el complejo areola-pezón puede no ser aconsejable.

La prioridad es siempre realizar un tratamiento oncológico adecuado. El beneficio estético de conservar el pezón nunca debe anteponerse a la correcta extirpación de la enfermedad.

¿Puede realizarse en tumores grandes?

Los tumores de mama de gran tamaño pueden dificultar la indicación de una mastectomía endoscópica con preservación del complejo areola-pezón.

Cuanto mayor es la lesión, más probable es que se encuentre cerca de la piel, del pezón o de otras estructuras que deben conservarse. Además, puede resultar más complejo asegurar una extirpación adecuada mediante una vía de acceso limitada.

Esto no significa que exista un tamaño exacto que excluya automáticamente a todas las pacientes. La proporción entre el tumor y la mama, su localización y la respuesta a posibles tratamientos previos también pueden influir.

En general, la técnica se adapta mejor a casos seleccionados en los que la extensión tumoral permite conservar con seguridad la piel y el complejo areola-pezón.

Características de la mama y resultado reconstructivo

Además de los criterios oncológicos, se valoran el tamaño, la forma y el grado de caída de la mama. Estas características pueden influir tanto en la dificultad técnica como en el resultado de la reconstrucción.

La mastectomía endoscópica suele ir acompañada de una reconstrucción mamaria inmediata. Esto significa que, en la misma intervención, se comienza a reconstruir el volumen y la forma de la mama mediante la técnica que se considere más adecuada.

En algunas pacientes, las características anatómicas favorecen un acceso endoscópico y permiten obtener una distribución adecuada de la piel y del volumen reconstruido. En otras, puede ser necesario utilizar una técnica diferente para conseguir un resultado seguro y proporcionado.

Por eso, la candidata ideal no se define únicamente por el tumor. También se tiene en cuenta si el abordaje permite realizar una reconstrucción coherente con la anatomía y las expectativas de la paciente.

Obesidad y mastectomía endoscópica

La obesidad puede considerarse una contraindicación relativa de la mastectomía endoscópica, pero no debe interpretarse como una exclusión automática.

En pacientes con un índice de masa corporal elevado puede ser más difícil trabajar a través de una incisión limitada, conservar adecuadamente la vascularización de la piel y conseguir una reconstrucción mamaria satisfactoria desde el punto de vista técnico y estético.

También deben valorarse el estado general, la distribución del tejido adiposo, la calidad de la piel, las enfermedades asociadas y el tipo de reconstrucción previsto.

La decisión debe individualizarse. En algunos casos puede seguir siendo posible realizar la técnica y, en otros, un abordaje diferente puede ofrecer mejores condiciones de seguridad y reconstrucción.

Biopsia del ganglio centinela durante la intervención

La necesidad de realizar una biopsia del ganglio centinela no impide por sí misma utilizar una técnica endoscópica. Este procedimiento permite estudiar los primeros ganglios linfáticos a los que podría extenderse un tumor de mama.

En pacientes seleccionadas, la biopsia puede realizarse a través de la misma incisión empleada para la mastectomía. De esta manera, no siempre es necesario añadir una cicatriz independiente en la axila.

El resultado del estudio ganglionar aporta información relevante sobre la extensión de la enfermedad y puede influir en las decisiones posteriores. La indicación de realizarlo depende del diagnóstico concreto y no es necesaria en todas las intervenciones.

Cuando existen sospechas de afectación ganglionar o se necesitan otros procedimientos en la axila, el equipo quirúrgico estudia cuál es el abordaje más adecuado.

¿Puede indicarse como cirugía preventiva?

La mastectomía con preservación del pezón también puede plantearse en determinadas mujeres con un riesgo elevado de cáncer de mama, aunque no tengan un tumor diagnosticado.

Esta posibilidad se estudia, por ejemplo, ante algunas alteraciones genéticas o antecedentes familiares que aumentan considerablemente el riesgo. Se trata de una decisión compleja que requiere asesoramiento especializado, valoración genética y una explicación detallada de las alternativas.

Cuando se indica una mastectomía preventiva y la anatomía de la paciente lo permite, el abordaje endoscópico puede formar parte de las opciones reconstructivas disponibles.

No todas las mujeres con antecedentes familiares necesitan una mastectomía. El riesgo debe calcularse de manera individual y la decisión debe tomarse con información suficiente.

La reconstrucción mamaria forma parte de la planificación

La reconstrucción no es una fase separada de la decisión quirúrgica. Debe planificarse desde el principio porque condiciona la ubicación de la incisión, el mantenimiento de la piel y la forma final de la mama.

La reconstrucción puede realizarse con implantes, expansores o tejido propio, dependiendo de las características de la paciente y del tratamiento oncológico previsto.

El cirujano debe valorar el volumen de la mama, la calidad de los tejidos, la simetría con la mama contraria y la posibilidad de necesitar radioterapia después de la intervención.

La técnica endoscópica puede favorecer que la cicatriz quede alejada de la parte frontal de la mama. Sin embargo, el resultado depende de todo el proceso quirúrgico y reconstructivo, no únicamente del tamaño o la posición de la incisión.

Para conocer mejor los posibles beneficios sobre la imagen corporal y el proceso emocional, puedes leer Ventajas de la mastectomía endoscópica en términos estéticos y de recuperación emocional para la paciente.

Casos en los que puede no recomendarse

La técnica puede no ser adecuada cuando el tumor afecta o está muy próximo al complejo areola-pezón, cuando existen signos de afectación de la piel o cuando la extensión de la enfermedad dificulta conservar estas estructuras con seguridad.

Los tumores muy grandes, determinadas características anatómicas, una reconstrucción especialmente compleja o algunos antecedentes quirúrgicos también pueden hacer preferible otro abordaje.

La obesidad puede dificultar el procedimiento y el resultado reconstructivo, aunque debe valorarse como un factor relativo y no como una prohibición absoluta.

También puede modificarse la indicación si durante el estudio previo o durante la propia intervención aparece información que no se conocía inicialmente. La planificación debe ser rigurosa, pero al mismo tiempo permitir adaptar la cirugía a los hallazgos reales.

Cómo se decide si una paciente es candidata

Para saber si una mujer es candidata a una mastectomía endoscópica se revisan las pruebas de imagen, la biopsia, la localización de la lesión y su relación con la piel, la areola y el pezón.

También se estudian el tamaño y la forma de las mamas, el estado general de la paciente, sus antecedentes, el riesgo quirúrgico y las posibilidades de reconstrucción.

En los casos oncológicos, la decisión puede requerir la participación de diferentes especialistas. Cirujanos, oncólogos, radiólogos, anatomopatólogos y profesionales de la reconstrucción aportan información complementaria para definir el tratamiento.

La paciente debe conocer por qué se recomienda una técnica, qué alternativas existen, qué estructuras se intentarán conservar y en qué situaciones podría ser necesario modificar el plan inicial.

La prioridad es la seguridad oncológica

La mastectomía endoscópica puede ofrecer ventajas en la localización de la cicatriz y en la reconstrucción de la mama, pero la prioridad sigue siendo retirar correctamente el tejido que debe extirparse.

Por eso no se recomienda utilizarla únicamente por motivos estéticos cuando las características del tumor aconsejan una cirugía diferente. La técnica debe adaptarse al tratamiento oncológico y no al contrario.

Cuando la paciente está bien seleccionada, la preservación del complejo areola-pezón y el abordaje endoscópico pueden integrarse dentro de una cirugía completa y planificada.

La valoración personalizada permite encontrar el equilibrio entre seguridad, reconstrucción, imagen corporal y preferencias de la paciente.

Preguntas frecuentes sobre las indicaciones de la mastectomía endoscópica

¿Qué pacientes pueden beneficiarse de una mastectomía endoscópica?

Puede valorarse en pacientes que necesitan una mastectomía y en las que es posible conservar de forma segura la piel y el complejo areola-pezón. También deben existir condiciones anatómicas y reconstructivas adecuadas para realizar la cirugía mediante este abordaje.

¿Puede hacerse si el tumor está cerca del pezón?

Si el tumor está muy próximo al complejo areola-pezón o existen indicios de afectación de esa zona, puede no ser recomendable conservarlo. La decisión depende de las pruebas de imagen, la exploración y el estudio oncológico de cada caso.

¿La mastectomía endoscópica está indicada en tumores multicéntricos?

Puede plantearse cuando existen varios focos que hacen necesaria una mastectomía, siempre que no afecten al complejo areola-pezón y se cumplan los demás criterios oncológicos, anatómicos y reconstructivos.

¿Puede realizarse en lesiones premalignas?

Sí, puede valorarse en lesiones premalignas extensas que obliguen a retirar el tejido mamario. La indicación depende de su distribución, su relación con el pezón y la posibilidad de realizar una mastectomía conservando la envoltura cutánea.

¿Los tumores grandes pueden operarse mediante esta técnica?

Los tumores muy grandes pueden dificultar la preservación del pezón y el acceso endoscópico. No existe una única medida aplicable a todas las pacientes, por lo que deben estudiarse el tamaño, la localización y la proporción entre el tumor y la mama.

¿La obesidad impide realizar una mastectomía endoscópica?

No siempre, pero puede dificultar la intervención y la reconstrucción. Se considera un factor relativo que debe valorarse junto con el estado general, la anatomía de la mama, la calidad de los tejidos y el tipo de reconstrucción previsto.

¿Se puede realizar la biopsia del ganglio centinela?

Sí. Cuando está indicada, la biopsia del ganglio centinela puede realizarse durante la misma intervención y, en pacientes seleccionadas, a través de la misma incisión empleada para la mastectomía endoscópica.

¿Puede utilizarse en una mastectomía preventiva?

Puede plantearse en determinadas mujeres con un riesgo elevado de cáncer de mama que han recibido indicación de mastectomía preventiva. La decisión requiere una valoración individual, asesoramiento especializado y planificación reconstructiva.

¿Quién decide si soy candidata a esta técnica?

La indicación la establece el equipo médico después de revisar el diagnóstico, las pruebas de imagen, la relación del tumor con el pezón y la piel, la anatomía de la mama y las posibilidades de reconstrucción. La decisión se comparte con la paciente.